El sábado primero de octubre 2016, amanecimos en la
zona metropolitana de Guadalajara, con las consecuencias de la copiosa y
prolongada lluvia que empezó durante la madrugada, una lluvia, que se prolongó
por casi seis horas continuas; La lluvia, dejo daños en los diversos municipios
de la zona: Guadalajara, Zapopan, El Salto y Tlajomulco, sufriendo los
habitantes de este ultimo, las mayores afectaciones en los fraccionamientos
Villas de la Hacienda, Parques de la Hacienda y Paseos del Valle, Los
Eucaliptos en Tlajomulco.
Hemos visto en diversos medios de comunicación,
Videos y fotografías de los daños que han sufrido cuantiosas personas en sus
bienes y en su vida personal; Estas personas y la sociedad entera han sido
víctimas de un sistema burocrático, corrupto, descuidado, depredador y omiso, que
permitió la construcción de sus viviendas en una zona en donde no debieron
construirse.
El temporal de lluvias trae indudablemente, muchas bondades, también,
algunos perjuicios, las consecuencias adversas: inundación de calles, casas,
fraccionamientos completos, estacionamientos, pasos a desnivel, muertes por
ahogamiento (10 anuales en promedio los
últimos 10 años), son producto de la acción humana por el mal manejo que se ha
hecho de nuestro territorio. “El agua tiene memoria” dice un viejo adagio, pero
los constructores y responsables de la administración del territorio lo ignoraron,
y lo siguen haciendo.
En Guadalajara, hemos crecido en sesenta años, 11
veces en población y territorio urbano. Hemos sido testigos de la
transformación de la población rural a población urbana. Aunado al crecimiento,
desde antes del periodo que menciono, las autoridades municipales han permitido
una agresión a nuestra geografía, hemos construido destruyéndola por ceguera y ambición de unos y corrupción y
omisión de otros. Hemos desaparecido dieciocho ríos y arroyos, el 88% de los
que corren por nuestra ciudad, (EL INFORMADOR 20 diciembre del 2010), se
intervinieron los arroyos: Caballito, Hondo, Chicalote, Santa maria, San
Andrés, San Gaspar, Osorio, Seco, San Ramón, Talpita, Los coyotes, Arenal, El
Deán, y El rio San Juan De Dios, solo quedan algunas partes del Rio Blanco y
del Arroyo de Zapopan, o Rio Atemajac, (en donde se cometió el enorme acto de
corrupción de construir plaza patria en su lecho. Ahora se está construyendo un
enorme edificio para ampliar dicha plaza, en el lecho de un rio, con la
anuencia del municipio de Zapopan). “Algunos parecen querer renacer, se han
localizado cerca de 100 puntos donde hay inundaciones y que curiosamente
coinciden con las zonas en donde pasaban los cauces, declaro en este artículo,
Carlos Hernandez, Gerente técnico del Sistema Intermunicipal de Agua y
Alcantarillado, (SIAPA)”.
Se entubaron ríos en el mejor de los casos, en
otros, sencillamente desaparecieron los cauces. Nuestra orografía, ha sido
destruida literalmente en algunos casos (Ríos) y en otros la hemos ignorado
(construcción de viviendas en zonas bajas). Quienes hicieron y permitieron
esto, han sido los causantes de los problemas que ahora padece la ciudad. Algunos
ríos son parte del drenaje de la ciudad, (cuando fueron entubados), se ha construido una red de colectores en toda
la zona metropolitana, ahí en donde el agua de lluvia causa mayores problemas;
haciendo cuantiosas inversiones que buscan la solución a los EFECTOS de la
desaparición de los arroyos originales, ignorando siempre las CAUSAS.
Ignorar nuestra geografía ha tenido graves
consecuencias, además de las inundaciones que hemos ya mencionado, se ha dañado
el ciclo del agua en nuestra ciudad, las temporadas de lluvias ahora ya no
recargan los mantos freáticos, que son la fuente del 30 % del agua que
consumimos debido a la impermeabilización lograda con una urbanización que no ha
tomado en cuenta el tema del aprovechamiento del agua de lluvia. En la ciudad,
la obra pública construida ha tenido por objeto desahogar el agua lo más pronto
posible, y la visión de las autoridades
ha sido y sigue siendo la de ignorar el ciclo del agua, haciendo a un lado
técnicas milenarias de aprovechar el agua de la lluvia.
Numerosos han sido los efectos dañinos de no tomar
en cuenta nuestra geografía en la urbanización de Guadalajara, el medio
ambiente se ha afectado de diversas formas: las aguas residuales de la ciudad
no son tratadas en su totalidad antes de derramarlas a la barranca donde corre
el Santiago; cuando llueve el agua de lluvia se mezcla con las aguas
residuales, aumentando los volúmenes a tratar y colapsando totalmente el
sistema de tratamiento (cuando existe) y el clima ha incrementado la
temperatura.
En lo social las consecuencias de ignorar nuestra
geografía causan daños cuantiosos a viviendas que se ubican en zonas en donde
las autoridades municipales jamás debieron permitirlo. Esas construcciones han
causado un gran problema social en donde toda la sociedad sale perdiendo:
Primero.- Los permisos para construir esos
fraccionamientos no debieron otorgarse, ya que dieron pie a que una gran
cantidad de personas cayeran en el engaño de las constructoras que les
vendieron esas viviendas en zonas de riesgo, causándoles un daño cuantioso a
los compradores en su patrimonio presente y futuro, ya que la mayoría fue
comprada a créditos de largo plazo.
Segundo.- después del desastre, los ciudadanos
afectados exigen a la autoridad municipal una solución mediante obras de
desagüe que eviten futuras inundaciones, transmitiendo la obligación al
municipio que autorizo la construcción y relevando de esa obligación a la
empresa constructora.
Tercera.- La autoridad municipal así, queda de
rehén de la corrupción y si la presión política es mucha, terminan por
construir la solución en perjuicio de los habitantes de todo el municipio en
donde los rezagos aumentan periodo a periodo.
Cuarta.- Los constructores quedan a salvo ya que
por lo regular el plazo entre la construcción y el desastre supero el plazo
legal para reclamo por vicios ocultos. Quedando así, un fraude particular, como
un problema público.
Lo anterior se da, por diversas causas, una, la
corrupción; otra el burocratismo que permite que este tipo de cosas suceda en
todos los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara, sin que hasta
ahora se implemente una solución que lo evite.
Existen numerosos ejemplos exitosos de Gestión
pública postmoderna en ayuntamientos en todo el mundo, que a través de una
gestión pública que usa la planeación estratégica participativa, y la visión del
bienestar humano como eje central de cualquier acción o programa de gobierno, que deberían los
ayuntamientos locales tomar en cuenta. Un loable ejemplo es el caso del
municipio de Victoria Gasteiz, Capital de Álava en el país Vasco. Seleccionada
por la ONU entre las 100 mejores actuaciones mundiales en el III concurso de
“buenas prácticas para las mejoras de las condiciones de vida de las ciudades”
celebrado en Dubái en el año 2000, y nombrada Capital verde Europea en el año
2012.
En Victoria no se andan por las ramas para la
defensa del medio ambiente, antes de otorgar un permiso de construcción deben
dar primero la licencia de funcionamiento, en donde se analiza si las
consecuencias ecológicas, sociales y económicas de un edificio,
fraccionamiento, negocio, industria etc.,
si ese funcionamiento es viable y no daña al medio ambiente y no afecta
a la población de alguna manera, se otorga la licencia de operación, si no es
viable, no se otorga el permiso de construir, así, se evita construir algo que
no será funcional para la ciudad. Con ello, evitan que se hagan inversiones que
dañarán al medio ambiente y evitan perdidas a los inversionistas, y no se
cometen fraudes a la población como en Tlajomulco, ni
responsabilidad del municipio por fraudes particulares solapados por las
autoridades. Aquí, todo es, justamente al revés.
PD.
En el periodo pasado del gobierno de Tlajomulco, encabezado
por Ismael del Toro, un grupo de funcionarios municipales viajaron al país
Vasco, faltando a alguno de sus compromisos por irse a ver un partido de
Futbol. No se les ocurrió a ninguno de ellos, abrevar de las hermosas
experiencias de Victoria Gasteiz en pro de sus habitantes.
* Francisco Granval Martínez
Twitter: @fgranval
Facebook: Francisco Granval
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